Midori, entre la música y la paz

Midori (Fotografía: Sitio oficial de Midori)

Midori (Fotografía: Sitio oficial de Midori)


Si deseas acompañar la entrevista con música, al final dejamos nuestra recomendación. Una compilación con los grandes momentos de Midori en disco.


Por Pablo Macalupú-Cumpén* (@PabbloMC)

El público y la crítica la adoran. No es para menos. Midori Gotō es una de las violinistas más brillantes de la actualidad, sin importar la generación. Y, en realidad, los elogios quedan cortos para una intérprete fuera de serie como ella que, además, está muy comprometida con la sociedad.

Nació en Osaka en 1971, pero se mudó con su madre a Estados Unidos tiempo después. A los once años, en 1982, el maestro Zubin Mehta le dio el espaldarazo al presentarla como solista en el Concierto de Año Nuevo nada menos que con la Filarmónica de Nueva York. Fue el debut perfecto para una niña muy virtuosa.

A pocas semanas de cumplir 35 años sobre los escenarios, Midori, como la conocen todos en el mundo artístico, cuenta que la música y el violín son lo más importante en su vida. “Tuve oportunidades maravillosas. Desde el inicio de mi carrera, aprendí directamente de músicos muy experimentados y respetados”, explica en una comunicación electrónica.

Sin embargo, fue recién en su juventud que decidió dedicarse por completo a su instrumento. Mucho influyeron Mehta y Pinchas Zukerman en su decisión. La violinista asegura que ambos “siempre fueron muy comprensivos, tanto profesional como personalmente. Haber tenido la oportunidad de tocar con ellos, además, me ayudó a aprender sobre la forma de vida de un músico”.

Su producción discográfica se acerca a los veinte álbumes y cada presentación en vivo es una experiencia inigualable. Con Midori y su violín Guarnerius de 1734 la música fluye a través de sus dedos de una manera natural y sorprendente. Todo apunta a la experiencia humana del disfrute del arte. Quizá por eso la Sociedad Filarmónica de Lima decidió –muy bien– en invitarla para que sea el broche de oro que cierre su Temporada 2017. El recital será este martes 21 de noviembre en el Auditorio Santa Úrsula de San Isidro a las 7:45 pm.

El programa que trae junto a la pianista lituana Ieva Jokubaviciute será variado en periodos musicales, aunque con un punto en común. La primera mitad contará con la Sonata para violín en do mayor, de Paul Hindemith; y la Sonata para violín y piano N°2, de Johannes Brahms. La segunda parte está conformada por la Sonata para violín en sol menor, D.408, de Franz Schubert; y la Sonata N°3 en la menor, de George Enescu.

En sus propias palabras, este es “un programa que mostrará el lado conservador de mi repertorio, pero en conjunto es muy romántico. Ya sea su romanticismo o seudorromanticismo lo que une a estas obras”.

Junto a su violín, Midori también lleva un mensaje de paz, y no solo por su labor como representante de Naciones Unidas. Está muy comprometida con la infancia y el desarrollo sostenible. Tiene un posgrado en psicología y le apasiona la educación. Parece incansable. Está convencida de que la música tiene el poder de unir a las personas y movilizarlas para un cambio pacífico. Que así sea.


*Una versión resumida de este artículo fue publicada en la Edición 2514 de la Revista Caretas, el 16 de noviembre de 2017.

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