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Gonzalo Sánchez: “Los jóvenes podemos hacer cosas grandes”

“No me gusta quedarme sentado”, dice Gonzalo Sánchez Villanueva (Lima, 1997), el músico y director de orquesta peruano que acaba de debutar en disco con Juventud. Su permanente impulso por hacer lo ha llevado a dirigir conciertos, musicales y enseñar, pero además, su objetivo como artista es acercar la música clásica a públicos que no han tenido la oportunidad de escucharla. 

En Juventud, Sánchez ha diluido las fronteras entre lo tradicional, lo popular y lo académico para ofrecer un homenaje musical al país. El álbum inicia con Escenas de los Andes, una suntuosa obra que el también joven compositor peruano Gabriel Iwasaki escribió en 2020 y por la cual recibió dos reconocimientos internacionales en Bielorrusia y Austria, en junio último. Le siguen piezas como La guardia nueva, La pampa y la puna, María Landó, Quisiera ser picaflor y Esta es mi tierra / Portal norteño.

Conversamos con Gonzalo Sánchez a propósito del lanzamiento de su disco sobre sus inicios en la música, su visión del país luego del bicentenario, entre otros temas. 

Pablo Macalupú-Cumpén: Eres uno de los directores más jóvenes que tiene el país, pero además eres fagotista, ¿qué es lo que más te interesa de la dirección de orquesta? 

Gonzalo Sánchez: Sí, comencé siendo fagotista, estudié en el Conservatorio, pero entré en la dirección porque tenía muchas ideas, muchos proyectos que ahora estoy realizando. Lo que yo quiero hacer con la dirección ya está tomando un camino un poco más marcado. A mí me interesa dar a conocer la música peruana y también siento que lo que estoy tratando de realizar es acercar más a las personas, a la gente, la música llamada “clásica”. 

Siempre estoy haciendo proyectos para que haya ese acercamiento. Esa es mi labor, por ahí es por donde yo apunto al estudiar dirección de orquesta. Mi objetivo es llevar la música académica, “clásica” a las personas que no siempre tienen acceso. 

Pablo Macalupú-Cumpén: Y, en tu caso, ¿cómo fue ese acercamiento a la música clásica?

Gonzalo Sánchez: Yo nací aquí en Lima, pero luego por motivo de trabajo de mis padres estuve en Huacho. Luego fuimos a Huaraz, ahí fue mi primer acercamiento a la música clásica. Yo tocaba piano desde más pequeño, en orquestas populares que tocan cumbia, salsa y otros géneros. Pero en cuarto o quinto de secundaria, más o menos, ingresé a Sinfonía por el Perú, que había creado un núcleo en Huaraz. Ese fue mi primer acercamiento con la música clásica, específicamente con el fagot y ahí se construyó todo el camino. Regresé a Lima, postulé al conservatorio y, después, todo el camino se marcó.

Pablo Macalupú-Cumpén: Y en el campo de la dirección, ¿quiénes han sido tus principales referentes y mentores?

Gonzalo Sánchez: En primera instancia, cuando estuve en Sinfonía por el Perú, lo más cercano que teníamos nosotros era Gustavo Dudamel, porque era prácticamente un sistema similar al que se había construido en Sinfonía. Lo que me gustó de Dudamel como director es su trabajo de llevar la música a más y nuevos públicos. Eso lo vinculé mucho con la dirección y fue lo que más me gustó de la especialidad. Es algo que, desde mi punto de vista como fagotista, se puede hacer, pero es un camino con menos oportunidades que las que tendría un director, por ejemplo. Eso por un lado.

Luego de decidirme por la dirección de orquesta, conocí al maestro Wilfredo Tarazona. Con él recibí mis primeras clases de dirección. Luego tuve la oportunidad de estar en el puesto de director de la Orquesta Sinfónica Infantil de Huacho, ahí aprendí muchísimo, estuve cuatro años, iba todos los fines de semana. También debo mencionar a Bertrand Valenzuela, que es mi maestro en la Universidad Nacional de Música y a Matteo Pagliari, que es un gran maestro y un gran amigo al mismo tiempo. 

Pablo Macalupú-Cumpén: En tu posición de director de orquesta, que es una posición de liderazgo, y sobre todo como joven artista, ¿cómo ves que está llegando nuestro país al bicentenario? 

Gonzalo Sánchez: Yo creo que antes se había pensado en este como un año de celebración, pero más que eso tendría que ser una conmemoración, un recordar. Estamos en una situación muy difícil, muy complicada, pero que el ideal del bicentenario sea nuestro norte. A pesar de las adversidades que estamos pasando, creo que aún hay esperanza de hacerlo mejor por nuestro país. 

Normalmente, no hablo de política, pero estoy seguro de que se puede hacer mucho este año, especialmente este año, por nuestro país. Hacer obras, hacer cosas. El sector cultura está muy olvidado, pero aun así se está produciendo bastante. Los músicos jóvenes en general han comenzado a ser sus propios productores. Antes, uno estudiaba, se encerraba y esperaba a las audiciones. Ahora, ellos son managers, se producen, también esto saca un lado positivo. Pese a todas las adversidades, están dejando huella para este bicentenario.

Pablo Macalupú-Cumpén: ¿Crees que la música no tiene que ver con la política? 

Gonzalo Sánchez: La música es un arte y, como toda carrera artística, está inmersa en todos los aspectos y ámbitos de nuestra vida. Una de las cosas que aprendí en Sinfonía por el Perú es que la música cambia vidas, transforma y humaniza. Entonces, obviamente, todo está relacionado. La música tiene mucho que ver. En mi caso, si no hubiese tenido ese acercamiento a la música tal vez hubiese tenido una personalidad muy distinta a la que tengo ahora. 

Pablo Macalupú-Cumpén: ¿Cómo la música podría ayudar a una sociedad tan golpeada como la nuestra? 

Gonzalo Sánchez: Principalmente, sensibilizando. Es algo en lo que yo estoy trabajando. No quiero que suene a cliché, pero busco dar un mensaje de esperanza. A veces la música nos sirve como consuelo, como inspiración, nos genera distintas sensaciones que en este tiempo es muy importante. Pero no solo la música, las artes en general están sensibilizando y nos estamos dando cuenta poco a poco de la necesidad que hay de vivir inmerso en el mundo del arte en general. 

Pablo Macalupú-Cumpén: ¿Y qué significa para ti ser peruano?

Gonzalo Sánchez: ¿Ser peruano? ¡Guau! Más que una gran responsabilidad, porque lo es, al menos desde mi posición, ser peruano es haber nacido en una tierra con muchas riquezas, con una cultura muy amplia, pero también es ser una persona trabajadora y luchadora por lo que uno quiere. En el Perú, las cosas no son sencillas, a diferencia de otros países. Y estoy hablando en términos generales. Hablando ahora en términos musicales, ser un músico en el Perú es aún más complicado.

El arte en el Perú no está tan expandido, comercializado ni desarrollado como en otros países. La carrera artística es muy complicada, es una carrera de retos, de desafíos que, en realidad, ocurre en todos los países, pero aquí en mayor magnitud. Entonces, ser peruano es ser luchador, ser trabajador y sobre todo ser perseverante, porque si no hay perseverancia aquí en el Perú, no se consiguen muchas cosas.

Pablo Macalupú-Cumpén: Y a nivel general, ¿hacia dónde deben apuntar las propuestas culturales desde la política para los próximos cinco años? 

Gonzalo Sánchez: Yo creo que debemos ver todas las propuestas posibles. Ver si un candidato apunta más al sector cultura que otro y por lo demás no tiene ni un plan, no creo que sea adecuado. Tenemos que ver, creo yo, todos los aspectos. Debe haber una política cultural, pero también propuestas para todos los aspectos. Eso es lo más importante. Y también (el candidato debe) ser una persona muy preparada, en el sentido de que sepa lo que está haciendo. 

Pablo Macalupú-Cumpén: ¿Podrías contarme más sobre Juventud?

Gonzalo Sánchez: Este proyecto lo tenía en mente hace mucho tiempo, pero debía ganar más experiencia en la gestión. Aquí se ha manejado un grupo humano muy grande. Debía conocer todo porque como gestor y director del proyecto hay que hacerlo. Entonces, tenía la idea de que esto iba a ser por el Perú. Hablé con un amigo compositor que es Gabriel Iwasaki, que tiene obras muy representativas y premiadas. Le dije: “Gabriel, hay posibilidad de que grabe un disco el año entrante y qué te parece si grabamos una de tus obras”. Él me dijo: “Genial, bacán, no hay ningún problema”. Por ahí comenzó. También pedí arreglos de música popular a unos compañeros y aquí combinamos música popular con música académica peruana de compositores como Carlos Valderrama o Gabriel Iwasaki.

La Orquesta de los 200 años se ha formado para la grabación del disco, pero es una orquesta que lleva ese ideal de la generación más joven del Perú. Tenía que ver que todos los chicos compartan esa idea, que lleguen a un mismo punto. Juventud es un álbum hecho totalmente por jóvenes y con música peruana, con el objetivo de formar públicos. Este disco se ha hecho con mucho cariño y es para demostrar que los jóvenes también podemos hacer cosas grandes.

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Pablo Macalupú-Cumpén

Pablo Macalupú-Cumpén

Lima, 1990. Fundador de CamelloParlante.com | Periodista musical. He trabajado en TV Perú y colaborado con medios como la revista Caretas y Radio Filarmonía, e instituciones como la Sociedad Filarmónica de Lima, Festival Granda y Asociación Romanza. Escribo en Camello Parlante desde 2007. Hago una maestría en musicología en la Pontificia Universidad Católica del Perú. He realizado investigaciones sobre medios de comunicación y prensa cultural. Recientemente, publiqué un artículo académico sobre Ópera en Lima en Antec, revista de investigación musical de la Universidad Nacional de Música del Perú.

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